PS6 y Project Helix podrían convertirse en las consolas más caras de la historia si la crisis de componentes continúa marcando el precio del hardware gaming. Varios analistas del sector creen que la próxima generación de Sony y Xbox podría moverse alrededor de los 1.000 dólares, una cifra que en Europa podría traducirse fácilmente en más de 1.000 euros.
El debate ha explotado tras conocerse el precio de Steam Machine, el nuevo dispositivo de Valve. Su modelo básico supera los 1.000 euros, pese a ofrecer un rendimiento cercano al de una PS5 en muchos escenarios. Ese precio ha servido como referencia para preguntarse cuánto podrían costar las futuras consolas de Sony y Microsoft.
PS6 y Project Helix podrían partir de los 1.000 euros
Según recoge GamesIndustry.biz, varios analistas coinciden en que PS6 y Project Helix llegarán en un contexto mucho más complicado que PS5 y Xbox Series X|S. La memoria RAM, el almacenamiento SSD y otros componentes clave han subido de forma notable por la enorme demanda de centros de datos e inteligencia artificial.
Joost van Dreunen, CEO de Aldora, es uno de los más pesimistas. Según su análisis, la próxima generación podría retrasarse hasta 2028 y tener un precio mínimo por encima de los 1.000 dólares. Su argumento es claro: los fabricantes de memoria están priorizando grandes clientes tecnológicos antes que el mercado de consumo.
Mat Piscatella, de Circana, tampoco descarta ese escenario. Para él, el caos actual en componentes hace posible, e incluso probable, que las futuras consolas lleguen con precios de cuatro cifras.
Steam Machine ha cambiado la conversación
Valve ha defendido que Steam Machine no sigue el modelo clásico de consola subvencionada. La compañía la presenta como una extensión del PC gaming, no como una plataforma cerrada donde recuperar pérdidas mediante juegos, suscripciones o comisiones.
El problema es que, para muchos jugadores, la comparación será inevitable. Si un dispositivo tipo consola para jugar en el salón cuesta más de 1.000 euros, es normal preguntarse qué ocurrirá con PS6 y Project Helix, especialmente si ambos apuestan por más potencia, mejor ray tracing, más memoria y almacenamiento superior.
En PlayNius ya analizamos el precio de Steam Machine y sus modelos desde 1.039 euros, una cifra que ha generado dudas sobre su alcance real en el mercado.
No todos los analistas ven inevitable una consola de 1.000 euros
La lectura no es completamente negativa. Piers Harding-Rolls, de Ampere Analysis, cree que Sony y Microsoft tienen herramientas que Valve no posee. Ambas compañías cuentan con más escala, relaciones consolidadas con proveedores y mayor capacidad para negociar costes.
Manu Rosier, de Newzoo, también considera probable que las compañías intenten mantenerse por debajo de la barrera psicológica de los 1.000 euros, aunque sea con modelos base más ajustados o precios como 999 euros.
Esto abre la puerta a una estrategia con varias versiones: una consola estándar más “asequible” y modelos premium mucho más caros. Algo parecido a lo que ya hemos visto con PS5 Pro, pero llevado a la nueva generación desde el primer día.
Project Helix podría necesitar un nuevo modelo de negocio
En el caso de Xbox, el debate es todavía más delicado. Project Helix se rumorea como una consola más cercana al PC, capaz de integrar juegos de Xbox y PC en un mismo ecosistema. Eso podría disparar costes, pero también cambiar la forma de vender el hardware.
Asha Sharma ya dejó caer que la próxima Xbox necesitará innovar en su modelo de negocio para no quedar atrapada por la crisis de precios. En PlayNius hemos hablado anteriormente de los detalles de Project Helix y la nueva estrategia de Xbox, un dispositivo que podría marcar el futuro del hardware de Microsoft.
PS6 y Project Helix se enfrentan a una generación más cara
PS6 y Project Helix todavía no tienen precio, fecha ni presentación oficial. Por ahora, todo son estimaciones de analistas y señales del mercado. Aun así, la tendencia es clara: fabricar hardware gaming potente es cada vez más caro.
Sony y Microsoft tendrán que decidir si absorben parte del coste, lanzan consolas más caras o buscan nuevos modelos de financiación. Sea como sea, la época de consolas de nueva generación por 499 euros parece cada vez más difícil de repetir.
Si Steam Machine es el primer aviso, el salto generacional que viene podría doler bastante más al bolsillo de lo que muchos jugadores esperaban.














