El futuro de Final Fantasy se ha convertido en uno de los grandes retos internos para Square Enix. Y no precisamente por falta de calidad o relevancia histórica.
El problema, según reconocen varios responsables de la franquicia, está en algo mucho más complicado: conseguir que las nuevas generaciones conecten con una saga nacida a finales de los años 80.
Naoki Hamaguchi, director de la trilogía remake de Final Fantasy VII, ha admitido recientemente que atraer a jugadores jóvenes se está convirtiendo en una tarea cada vez más difícil para la franquicia.
Final Fantasy sigue teniendo un público muy adulto
Uno de los datos más llamativos lo ofreció hace unos meses Mat Piscatella, director sénior de Circana. Según explicó, alrededor del 70% de los jugadores de Final Fantasy VII Rebirth superaban los 30 años.
Eso demuestra que la saga sigue teniendo muchísimo peso entre quienes crecieron con ella, pero también deja claro que cuesta cada vez más renovar su comunidad. Y Hamaguchi es perfectamente consciente de ello.
Durante una entrevista reciente, el creativo explicó que Square Enix sigue actualizando constantemente su visión sobre qué tipo de experiencias quiere ofrecer en el futuro. Por un lado, el estudio quiere seguir profundizando en mundos y personajes para satisfacer a los fans veteranos.
Pero al mismo tiempo también necesita ampliar el alcance de la franquicia hacia jugadores que nunca han conectado realmente con Final Fantasy. Y ahí es donde aparecen varios problemas importantes.
Tanto Hamaguchi como Naoki Yoshida (Yoshi-P) coinciden en algo: los enormes ciclos de desarrollo actuales están dificultando mucho la conexión con nuevas generaciones. Entre una entrega principal y otra pueden pasar muchos años, algo especialmente problemático en una industria donde el consumo y las tendencias cambian constantemente.
Eso provoca que parte del público joven simplemente no llegue a desarrollar vínculo alguno con la franquicia. Especialmente si además perciben los números romanos o la enorme historia acumulada como una barrera de entrada.
Square Enix ya ha intentado modernizar la fórmula
Durante los últimos años, la compañía ha realizado varios movimientos bastante claros para intentar rejuvenecer la saga. Final Fantasy XV, Final Fantasy XVI y toda la trilogía remake de Final Fantasy VII han apostado por sistemas de combate mucho más orientados a la acción en tiempo real.
La idea era acercar la experiencia a jugadores acostumbrados a títulos modernos, combate dinámico y propuestas más inmediatas. Y aunque algunos de estos juegos han funcionado muy bien a nivel crítico, Square Enix tampoco ha escondido que ciertos resultados comerciales quedaron por debajo de lo esperado.
Hace poco también repasábamos cómo la tercera parte de Final Fantasy VII Remake sigue generando enormes expectativas mientras Square Enix prepara el cierre de la trilogía.
Esa es precisamente una de las grandes preguntas actuales alrededor de la saga. Todo apunta a que Final Fantasy XVII ya podría encontrarse en alguna fase temprana de desarrollo, aunque Square Enix todavía no ha mostrado absolutamente nada sobre el proyecto.
Y viendo las reflexiones recientes de Hamaguchi y Yoshi-P, parece bastante evidente que la compañía está intentando redefinir parte del enfoque creativo de la franquicia. Porque el verdadero reto para el futuro de Final Fantasy ya no es únicamente crear grandes juegos.















