Don’t Kill the Disc se ha convertido en el nuevo grito de guerra de los jugadores contra el fin del formato físico en PlayStation. La petición, creada tras el anuncio de Sony de abandonar la producción de discos físicos para nuevos juegos a partir de enero de 2028, ha superado las 100.000 firmas en solo cuatro días.
La campaña nace como respuesta directa a una de las decisiones más polémicas de Sony en los últimos años. La compañía confirmó que los nuevos juegos de PlayStation dejarán de lanzarse en disco desde 2028, aunque seguirán estando disponibles en tiendas mediante productos digitales o códigos de descarga.
Para muchos jugadores, eso no es formato físico. Es una licencia digital dentro de una caja. Y ahí está precisamente el núcleo de la protesta: no se trata solo de nostalgia por tener juegos en la estantería, sino de propiedad, control, reventa, préstamo, coleccionismo y preservación.
Don’t Kill the Disc crece tras el anuncio de Sony
La petición Don’t Kill the Disc fue impulsada en Change.org por un representante de la tienda canadiense PnP Games, poco después de que PlayStation anunciara el fin de la producción de discos físicos para nuevos lanzamientos.
Según recoge Insider Gaming, la campaña alcanzó las 100.000 firmas en apenas cuatro días, con miles de comentarios y vídeos de usuarios explicando por qué consideran que esta decisión perjudica al jugador.
El mensaje de la petición es claro: los firmantes no están necesariamente en contra del formato digital como opción. Lo que rechazan es que Sony elimine la posibilidad de elegir y convierta el ecosistema PlayStation en un modelo donde los nuevos juegos dependan por completo de licencias digitales.
El disco físico representa mucho más que una caja
Uno de los argumentos principales de Don’t Kill the Disc es que un disco físico permite hacer cosas que el formato digital limita o directamente impide. Puedes prestarlo, venderlo, intercambiarlo, regalarlo, conservarlo o dejarlo a otra persona sin depender de una cuenta concreta.
La petición insiste en que una caja con un código de descarga no es lo mismo. Aunque se venda en una tienda física, el usuario no posee un disco con datos del juego, sino una clave asociada a una licencia digital que depende de servidores, políticas de cuenta y disponibilidad futura.
En PlayNius ya analizamos la decisión de PlayStation de poner fecha al fin del formato físico, una medida que no afectará a los juegos ya lanzados ni a los títulos que lleguen antes de enero de 2028, pero que sí marca el futuro de la plataforma.
El miedo a perder el control sobre los juegos comprados
El rechazo también conecta con una preocupación cada vez más extendida: ¿qué significa comprar un juego digital? Para muchos usuarios, el problema no está en descargar un título, sino en depender totalmente de una tienda y de una licencia que puede cambiar con el tiempo.
La industria ya ha vivido casos de contenido retirado de tiendas, juegos descatalogados, servidores cerrados y bibliotecas digitales afectadas por cambios de licencia. Por eso, el anuncio de Sony ha encendido todas las alarmas entre quienes defienden la conservación del videojuego.
La campaña también recuerda una promesa histórica de PlayStation en 2013, cuando Sony se posicionó a favor de que los jugadores pudieran conservar sus juegos frente a las restricciones que Microsoft planteó inicialmente con Xbox One. Trece años después, el mensaje de muchos fans es bastante directo: Sony estaría alejándose de aquella filosofía.
El impacto también llega a tiendas y empleos
Don’t Kill the Disc no solo habla de jugadores. La petición también menciona el impacto que el fin del disco puede tener sobre tiendas, distribuidores, imprentas, logística, segunda mano y pequeños comercios especializados.
El formato físico sostiene una parte importante del ecosistema retail. Si los nuevos lanzamientos pasan a ser únicamente digitales, muchas tiendas perderán una de sus principales razones para seguir vendiendo videojuegos nuevos. Y con ello también se reduce la visibilidad del producto en escaparates físicos.
En PlayNius hemos tratado varias veces el debate entre comprar juegos en físico o digital, pero la decisión de Sony cambia la conversación: ya no se trata solo de preferencias personales, sino de la desaparición de una opción de compra.
¿Puede Sony dar marcha atrás?
La gran pregunta es si esta presión servirá para algo. Sony no ha respondido todavía a la petición ni a la oleada de críticas, pero todo apunta a que la decisión se tomó tras meses de planificación interna.
Además, varios informes señalan que las plantas vinculadas a la producción de discos de PlayStation ya estarían siendo reconvertidas para fabricar otros componentes, lo que haría mucho más difícil una marcha atrás completa.
Esto no significa que las protestas sean inútiles. Una campaña de este tamaño puede presionar a Sony para ofrecer alternativas: mejores garantías digitales, sistemas de préstamo, conservación a largo plazo, precios más competitivos o algún tipo de solución para quienes todavía quieren comprar en tiendas.
GTA VI ya había encendido el debate
La polémica no llega en el vacío. Días antes del anuncio de PlayStation, GTA VI ya había provocado un terremoto al confirmar que su edición física inicial incluirá un código de descarga, pero no un disco.
En PlayNius contamos que la versión física de GTA VI llegará sin disco de lanzamiento, una decisión que muchos interpretaron como un aviso de hacia dónde se mueve la industria.
Ahora, con Sony poniendo enero de 2028 como punto de corte, la sensación es mucho más grave. Si PlayStation abandona el disco para nuevos juegos, otros actores podrían seguir el mismo camino antes o después.












