Dispatch, una de las aventuras narrativas más impactantes y originales del último año, ya está disponible en Nintendo Switch y Switch 2. Sin embargo, su lanzamiento en consolas de Nintendo ha reabierto un viejo debate: la censura en Dispatch para Nintendo Switch ha eliminado parte del contenido presente en otras plataformas como Steam o PlayStation 5.
A diferencia del resto de versiones, donde el jugador puede elegir activar o desactivar filtros de contenido explícito, en la consola híbrida de Nintendo la censura es obligatoria. Desnudos, gestos como el dedo corazón y algunas líneas de diálogo han sido alteradas o directamente suprimidas.
AdHoc confirma cambios para adaptarse a los criterios de Nintendo
En declaraciones recogidas por Eurogamer, el estudio desarrollador AdHoc aclaró que “cada plataforma tiene sus propios criterios de contenido” y que “trabajaron con Nintendo para cumplir con sus políticas sin comprometer la experiencia principal”. Aun así, los jugadores que esperaban una experiencia idéntica a otras plataformas se han visto sorprendidos.
Tal y como analiza Nintendo Insider, la censura en Switch va incluso más allá de lo habitual: además del contenido sexual, gestos comunes como levantar el dedo medio también han sido eliminados. Todo esto sin opción de modificarlo desde el menú del juego.
Un doble rasero difícil de justificar
Lo que más ha enfadado a parte de la comunidad es la aparente incoherencia en los criterios de Nintendo. Juegos como Cyberpunk 2077, mucho más explícitos tanto en contenido sexual como en violencia gráfica, están disponibles en otras plataformas sin modificaciones sustanciales. Además, en la eShop existen títulos claramente orientados al público adulto, incluidos visual novels eróticas y propuestas de corte hentai, que apenas han sufrido censura.
¿Por qué entonces Dispatch ha sido objeto de una censura más agresiva? La respuesta parece estar en la percepción tradicional que Nintendo arrastra desde hace décadas: la idea de ser una plataforma “familiar”. Aunque esto ha cambiado en los últimos años con títulos como Doom, Bayonetta o No More Heroes, casos como el de Dispatch demuestran que esa mentalidad conservadora sigue condicionando ciertas decisiones editoriales.
¿Censura por proteger o por controlar?
Desde otras redacciones, como en nuestra cobertura sobre la Switch 2, ya se señalaba que Nintendo podría estar usando ciertos filtros para mantener una imagen más controlada de su ecosistema, incluso cuando los usuarios han demostrado que están preparados —y deseosos— de una mayor libertad creativa en sus juegos.
Con la censura en Dispatch para Nintendo Switch ya en marcha, muchos jugadores se preguntan si esta es una medida puntual o un síntoma de una política de contenidos más restrictiva para la nueva generación de consolas de la compañía.
¿Es justificable proteger a los usuarios de contenido explícito mediante una censura obligatoria? ¿O debería ser una decisión que quede en manos del jugador? Lo cierto es que Nintendo vuelve a colocarse en el centro de una discusión que va mucho más allá de un solo juego.














