Game Pass vuelve a quedar en el centro de la tormenta de Xbox. Tras años sin cifras oficiales actualizadas, nuevas informaciones apuntan a que el servicio de suscripción de Microsoft estaría lejos de las expectativas internas y podría haber perdido usuarios respecto a su último dato público.
La cifra oficial más reciente de Game Pass se remonta a 2024, cuando Microsoft comunicó que el servicio había alcanzado los 34 millones de suscriptores. Ahora, The Wall Street Journal sitúa el número actual alrededor de los 30 millones, lo que indicaría una caída en lugar del crecimiento que Xbox necesitaba para justificar su gran apuesta por el modelo de suscripción.
La noticia llega en el peor momento posible para la marca. Xbox acaba de confirmar una gran reestructuración que contempla 3.200 despidos, la salida de varios estudios del paraguas de Microsoft y una reorganización profunda de su negocio de videojuegos.
Game Pass estaría por debajo de las expectativas de Xbox
El problema no es solo la cifra de usuarios. Según las informaciones publicadas durante las últimas horas, la nueva dirección de Xbox habría reconocido internamente que Game Pass no ha dado los resultados esperados.
Durante años, Microsoft vendió el servicio como el gran eje de su estrategia gaming. Lanzamientos día uno, catálogo rotativo, integración con PC, consola y nube, y una promesa clara: convertir Xbox en algo más grande que una consola tradicional.
Pero el crecimiento parece haberse frenado. Las subidas de precio del último año habrían provocado la salida de millones de usuarios, y aunque Xbox aseguró en primavera que algunos estaban volviendo tras una rebaja parcial, la compañía no volvió a ofrecer cifras concretas.
Xbox prepara 3.200 despidos dentro de su gran reset
La situación de Game Pass se suma a una reestructuración durísima. Según The Wall Street Journal, Microsoft recortará unos 3.200 puestos dentro de su división Xbox. La primera tanda afectará a unos 1.600 empleados, mientras que el resto de salidas se producirá durante los próximos doce meses.
Los despidos afectarán a múltiples áreas del negocio, incluyendo Activision, Bethesda/ZeniMax, Blizzard, King, Mojang y Xbox Game Studios.
Asha Sharma, CEO de Xbox, ha defendido que estos cambios buscan construir “un futuro más grande” para la marca, no uno más pequeño. Sin embargo, el mensaje llega acompañado de una realidad muy complicada: miles de trabajadores perderán su empleo y varios estudios dejarán de formar parte de Microsoft.
Double Fine y Compulsion volverán a ser independientes
Uno de los movimientos más llamativos afecta a Double Fine y Compulsion Games. Ambos estudios abandonarán Xbox y volverán a operar como equipos independientes, manteniendo sus propiedades intelectuales y catálogos.
Esto significa que Double Fine, responsable de Psychonauts, Keeper y otros proyectos de autor, recuperará su independencia tras varios años bajo el paraguas de Microsoft. Compulsion Games, conocido por Contrast, We Happy Few y South of Midnight, seguirá un camino similar.
La parte positiva es que no hablamos de cierres totales. Ambos estudios conservarán sus juegos y tendrán margen para desarrollar sus próximos proyectos fuera de Xbox. Aun así, el movimiento deja una lectura clara: Microsoft está reduciendo su estructura interna y separándose de estudios que hace no tanto formaban parte de su expansión creativa.
Ninja Theory y Undead Labs tendrán nuevo propietario
El caso de Ninja Theory y Undead Labs es diferente. Ambos estudios habrían entrado en acuerdos para pasar a una nueva propiedad, con financiación destinada a completar sus próximos juegos anunciados.
En el caso de Ninja Theory, esto afectaría al futuro de Senua, mientras que Undead Labs seguiría adelante con State of Decay 3. Asha Sharma ha señalado que los juegos first-party anunciados públicamente no serán cancelados, una aclaración importante en medio del caos.
El mensaje intenta calmar a los jugadores, pero también deja ver el tamaño del cambio. Xbox no solo está despidiendo personal: está redibujando su mapa de estudios internos.
Arkane sigue en el aire y Marvel’s Blade preocupa
Otro nombre delicado es Arkane. El estudio responsable de Dishonored, Deathloop y el futuro Marvel’s Blade estaría revisando “opciones estratégicas”, según las informaciones recogidas por The Verge.
Esto no confirma un cierre ni una venta inmediata, pero mantiene el futuro del estudio en una zona de incertidumbre. Hace apenas unos días ya se hablaba de que Marvel’s Blade podía estar bajo revisión por retrasos y sobrecostes.
En PlayNius ya contamos que Marvel’s Blade podría estar en peligro mientras Xbox estudia el futuro de Arkane, una situación que ahora encaja todavía más dentro del gran reset de Microsoft Gaming.
Mojang y King pasan a reportar directamente a Asha Sharma
La reorganización también afecta a dos gigantes muy especiales dentro de Microsoft: Mojang y King. A partir de ahora, los equipos responsables de Minecraft y Candy Crush Saga reportarán directamente a Asha Sharma.
El movimiento sugiere que Xbox quiere sacar más partido de dos de sus marcas más enormes. Minecraft sigue siendo una de las franquicias más populares del mundo, mientras que King continúa siendo una pieza clave en el mercado móvil gracias a Candy Crush.
La lectura es evidente: si Game Pass no crece como se esperaba y el hardware atraviesa una etapa complicada, Microsoft necesita que sus mayores activos funcionen mejor que nunca.
Game Pass entra en una etapa decisiva
La gran pregunta es qué pasará ahora con Game Pass. El servicio no va a desaparecer, pero su papel dentro de Xbox podría cambiar. Si el modelo no está generando el crecimiento esperado, Microsoft tendrá que ajustar precios, catálogo, lanzamientos día uno o incluso la forma de integrar Activision Blizzard dentro de la suscripción.
En PlayNius ya hemos analizado cómo Project Helix apunta a una nueva estrategia de hardware para Xbox, un plan que solo tendrá sentido si la compañía consigue ordenar su ecosistema de juegos, suscripciones y estudios.
También hemos contado que Xbox ha vuelto a subir el precio de Series S y Series X, otra señal de que el negocio atraviesa una etapa de costes crecientes y márgenes cada vez más ajustados.
Xbox se enfrenta a su momento más difícil
La situación actual deja a Xbox en uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Game Pass no parece crecer al ritmo esperado, el hardware se encarece, los estudios se reestructuran y miles de empleados quedarán fuera de la compañía.
Asha Sharma insiste en que Xbox volverá al crecimiento en 2027 y que estos cambios buscan hacer la marca más fuerte, más global y más creativa. Pero para muchos jugadores, desarrolladores y trabajadores afectados, el mensaje suena difícil de encajar con la magnitud de los recortes.
Microsoft compró estudios para construir el mayor ecosistema de videojuegos del mundo. Ahora está separando parte de esos estudios, recortando plantilla y revisando el papel de su gran apuesta de suscripción.
Game Pass sigue siendo una pieza clave de Xbox, pero ya no parece ese motor imparable que iba a cambiarlo todo sin pagar peaje. El reset acaba de empezar, y la gran duda es si Microsoft conseguirá convertirlo en una reconstrucción real o en otra señal de que su estrategia gaming necesita mucho más que ajustes.














