La venta de Electronic Arts ya es una realidad. La compañía estadounidense ha completado oficialmente su adquisición por parte de un consorcio de inversores liderado por el Public Investment Fund (PIF), el fondo soberano de Arabia Saudí, en una operación valorada en 55.000 millones de dólares. Con el cierre definitivo del acuerdo, Electronic Arts deja de cotizar en bolsa y pasa a operar como una empresa privada.
La compra, anunciada inicialmente en septiembre de 2025, ha recibido durante los últimos meses todas las aprobaciones regulatorias necesarias, incluida la autorización de la Unión Europea. Desde este 4 de agosto de 2026, el grupo responsable de franquicias como EA Sports FC, Battlefield, The Sims, Need for Speed o Dragon Age inicia una nueva etapa bajo una nueva estructura de propiedad.
La venta de Electronic Arts culmina tras casi un año de trámites
La operación ha sido liderada por el Public Investment Fund (PIF), el fondo soberano de Arabia Saudí, junto a las firmas de inversión Silver Lake y Affinity Partners, compañía fundada por Jared Kushner.
Según los términos del acuerdo, el consorcio ha aportado aproximadamente 36.000 millones de dólares en capital, mientras que el resto de la financiación ha sido cubierto mediante deuda respaldada por JPMorgan Chase.
Con el cierre de la compra, Electronic Arts deja de ser una empresa cotizada y pasa a estar controlada mayoritariamente por el PIF, que posee alrededor del 93,4 % de la nueva compañía privada.
Andrew Wilson seguirá al frente de Electronic Arts
A pesar del cambio de propiedad, la estructura directiva de la compañía apenas sufrirá modificaciones en esta primera fase. Andrew Wilson continuará ejerciendo como director ejecutivo (CEO) de Electronic Arts, mientras que la sede de la empresa permanecerá en Redwood City (California).
Por el momento, los nuevos propietarios no han anunciado cambios inmediatos en la estrategia comercial ni en el desarrollo de las principales franquicias de la compañía. Esto significa que sagas como EA Sports FC, Battlefield, The Sims, Need for Speed y Dragon Age seguirán desarrollándose bajo la actual estructura de gestión.
Arabia Saudí refuerza su apuesta por la industria del videojuego
La venta de Electronic Arts supone el mayor movimiento realizado hasta la fecha por Arabia Saudí dentro del sector del videojuego. Durante los últimos años, el país ha incrementado de forma notable sus inversiones mediante el Public Investment Fund, convirtiéndose en uno de los actores más relevantes de la industria.
Además de esta adquisición, el fondo saudí ya mantiene participaciones en compañías como Nintendo, Capcom, SNK, Take-Two Interactive, Nexon y Scopely, consolidando una estrategia destinada a reforzar su presencia en el mercado del entretenimiento interactivo.
La compra de Electronic Arts representa un nuevo paso dentro de ese plan de expansión, incorporando a su cartera uno de los mayores editores de videojuegos del mundo y propietario de algunas de las franquicias más populares del sector.
Una operación que sigue generando debate
La adquisición también ha provocado numerosas reacciones dentro de la industria. Diversos analistas, desarrolladores y organizaciones han mostrado su preocupación por la creciente influencia del fondo soberano saudí en el mercado de los videojuegos, especialmente por el peso que acumula en algunas de las compañías más importantes del sector.
Por su parte, los nuevos propietarios sostienen que esta inversión permitirá acelerar el crecimiento de Electronic Arts, impulsar el desarrollo de nuevas propiedades intelectuales y reforzar las franquicias ya existentes gracias a una mayor capacidad financiera y a una estrategia centrada en el largo plazo.
Comienza una nueva etapa para Electronic Arts
Con la venta de Electronic Arts ya completada, la compañía inicia una nueva etapa como empresa privada tras décadas cotizando en bolsa. El cierre de esta histórica operación no implica cambios inmediatos para los jugadores, pero sí marca un punto de inflexión para uno de los mayores editores de la industria.
A partir de ahora, el futuro de Electronic Arts quedará en manos del consorcio liderado por el Public Investment Fund, que afronta el reto de seguir impulsando algunas de las franquicias más importantes del mercado mientras continúa ampliando la presencia de Arabia Saudí dentro de la industria mundial del videojuego.














