La próxima Xbox podría convertir la retrocompatibilidad en una de sus grandes bazas. Una nueva información apunta a que Microsoft estaría trabajando en una evolución mucho más ambiciosa de FPS Boost, capaz de aumentar automáticamente el rendimiento de juegos actuales hasta alcanzar los 120 e incluso 240 FPS en determinados casos.
La gran particularidad estaría en que los desarrolladores no tendrían que actualizar individualmente sus juegos. Sería la propia plataforma la encargada de aprovechar la potencia adicional de Project Helix para aumentar la tasa de imágenes, siguiendo una filosofía similar a FPS Boost en Xbox Series X|S, pero llevándola mucho más lejos.
Por ahora, eso sí, hablamos de información no confirmada. Microsoft ha anunciado oficialmente Project Helix y algunas de las tecnologías sobre las que se construirá, pero no ha presentado un nuevo FPS Boost capaz de alcanzar 240 FPS.
La próxima Xbox podría mejorar automáticamente tus juegos actuales
Según esta información, Microsoft estaría diseñando el sistema pensando especialmente en televisores y monitores modernos con frecuencias de actualización elevadas, incluyendo los paneles OLED capaces de trabajar a 120 Hz, 144 Hz o incluso más.
Project Helix utilizaría su mayor potencia para ejecutar determinados juegos creados originalmente para Xbox Series X|S a tasas de imágenes superiores. Algunos podrían alcanzar los 120 FPS, mientras que títulos menos exigentes y sin determinadas limitaciones internas tendrían margen para llegar hasta los 240 FPS.
La idea sería conseguirlo manteniendo la resolución de renderizado y los ajustes gráficos básicos del título original, sin necesitar que sus responsables regresen al proyecto para desarrollar un parche específico.
No todos los juegos podrían funcionar a 240 FPS
Eso no significa que cualquier título vaya a multiplicar automáticamente su framerate. Cada juego puede tener limitaciones relacionadas con la CPU, las físicas, las animaciones, la lógica interna o su propio motor que impidan alcanzar tasas tan elevadas.
Pero en aquellos casos donde exista suficiente margen, la próxima Xbox podría utilizar el nuevo hardware para mejorar juegos que ya no reciben soporte activo de sus desarrolladores.
Sería una evolución natural de FPS Boost, una de las tecnologías utilizadas por Microsoft durante la generación de Xbox Series para aumentar la tasa de imágenes de determinados títulos retrocompatibles sin modificar directamente su código original.
Project Helix también apunta a un enorme salto de potencia
El mismo rumor habla de unas especificaciones especialmente potentes para Project Helix. La GPU alcanzaría alrededor de 56 TFLOPS FP32, mientras que determinadas capacidades de doble emisión permitirían hablar de un máximo teórico de 112 TFLOPS.
Estas cifras deben tomarse con precaución y no pueden compararse directamente con los 12 TFLOPS de Xbox Series X como si representasen automáticamente un salto de potencia equivalente. Las diferencias entre arquitecturas hacen que los TFLOPS por sí solos no permitan determinar el rendimiento real de una consola.
Lo que Microsoft sí ha confirmado es que Project Helix utilizará un SoC personalizado desarrollado junto a AMD y tecnologías de nueva generación relacionadas con DirectX y FSR. La compatibilidad con el catálogo existente también tendrá un papel importante dentro de su estrategia.
Los supuestos 120 y 240 FPS, al igual que las cifras concretas de potencia, permanecen por ahora dentro del terreno de las filtraciones. Pero si este nuevo FPS Boost termina materializándose, la próxima Xbox no solo podría ejecutar los juegos que ya tenemos, sino aprovechar su nuevo hardware para hacer que funcionen considerablemente mejor sin esperar nuevos parches de sus desarrolladores.















