REX de Capcom es una de las grandes apuestas tecnológicas de la compañía para evolucionar RE Engine y afrontar algunos de los problemas que plantea el desarrollo de videojuegos modernos. Entre sus objetivos está preparar el motor para una nueva etapa en la que la inteligencia artificial pueda ayudar con tareas de programación, pruebas y detección de errores.
Capcom ha profundizado en estos planes durante su Open Conference RE:2026. REX, también conocido como RE neXt Engine, no pretende sustituir de golpe a RE Engine, sino modernizar progresivamente sus herramientas, arquitectura y flujos de trabajo.
Capcom prepara RE Engine para trabajar con inteligencia artificial
Uno de los objetivos más interesantes de REX pasa por utilizar estructuras y lenguajes más estandarizados y comprensibles, algo que facilita el trabajo de los desarrolladores pero que también abre la puerta a que los sistemas de inteligencia artificial puedan interpretar mejor el funcionamiento del motor.
La visión de futuro de Capcom contempla que la IA pueda generar determinados programas automáticamente, ejecutar pruebas y ayudar a localizar errores. Esto permitiría automatizar parte de las tareas técnicas y reducir el tiempo dedicado a procesos repetitivos.
No significa, sin embargo, que Capcom pretenda dejar el desarrollo de sus próximos juegos en manos de una IA. Estamos ante herramientas de asistencia destinadas principalmente a programación, automatización y control de calidad.
RE:Dox y RE:Log forman parte de esta evolución
REX reúne diferentes tecnologías especializadas para modernizar el motor. Entre ellas encontramos sistemas como RE:Dox, RE:Log, RE:UI, RE:Flows y RE:Runtime, orientados a diferentes partes del proceso de desarrollo.
Capcom incluso ha comenzado a publicar parte de esta tecnología como código abierto. RE:Dox, por ejemplo, está disponible públicamente bajo licencia Apache 2.0 y funciona como un sistema de datos estructurados de alto rendimiento que forma parte de la base tecnológica de REX.
Capcom quiere utilizar la IA como herramienta para sus desarrolladores
La compañía también ha querido marcar una diferencia importante respecto a uno de los aspectos más polémicos de la inteligencia artificial generativa. El objetivo de REX no está centrado en utilizar IA para generar el apartado artístico de sus videojuegos, sino en aprovecharla para mejorar procesos internos y potenciar las capacidades de los equipos.
De esta forma, tareas relacionadas con programación, pruebas o detección de problemas podrían automatizarse parcialmente mientras los desarrolladores mantienen el control sobre las decisiones creativas.
REX tampoco es un proyecto completamente nuevo. Capcom lleva trabajando desde hace años en esta evolución de RE Engine, pero sus últimas explicaciones dejan mucho más clara la dirección que pretende seguir: adaptar su tecnología de desarrollo a un futuro en el que la inteligencia artificial tenga cada vez más presencia como herramienta de apoyo.















