Entré en Splatoon Raiders movido principalmente por la curiosidad. Ni Splatoon 2 ni Splatoon 3 consiguieron engancharme con su propuesta online y, aunque siempre me había llamado la atención su universo, nunca llegué a dedicarles demasiadas horas. Por eso afronté este spin-off para Nintendo Switch 2 con bastante escepticismo. Pero cuanto más jugaba, más quería seguir jugando.
Lo que comienza como una aventura bastante sencilla enfrentándonos a hordas de salmónidos termina convirtiéndose en uno de esos peligrosos juegos de “una partida más y lo dejo”. Mejoras un arma, encuentras otra más rara, desbloqueas un nuevo desafío y, cuando quieres darte cuenta, llevas horas buscando una configuración todavía mejor.
La historia de Splatoon Raiders me ha llevado unas 15 horas, pero he pasado bastante más tiempo completando contenido secundario y ayudando a otros jugadores a avanzar en sus propias partidas. Y precisamente ahí está una de sus mayores virtudes: los créditos no significan el final.
Splatoon cambia el competitivo por una fórmula looter shooter
Splatoon Raiders mantiene las principales señas de identidad de la saga, pero cambia completamente su estructura. Aquí no competimos por cubrir más terreno que otro equipo, sino que nos enfrentamos a hordas de salmónidos mientras exploramos las islas Espiralita junto al Clan Surimi.
En esencia, Nintendo ha convertido Splatoon en una especie de looter shooter centrado en el PvE. Seguimos disparando tinta, desplazándonos por los escenarios transformados en calamar y utilizando muchas de las armas habituales de la saga, pero ahora prácticamente todo gira alrededor de conseguir recursos, completar incursiones y mejorar nuestro equipamiento.
Y para alguien como yo, que nunca terminó de conectar con el componente competitivo de Splatoon, este cambio funciona de maravilla.
Un sistema de armas tremendamente adictivo
Una de las mayores virtudes de Splatoon Raiders está en la cantidad de armas y en cómo funciona su progresión.
Durante las misiones conseguimos nuevo equipamiento con distintos niveles, características y rarezas. Eso provoca que constantemente aparezca algo que queremos probar o mejorar antes de comenzar la siguiente incursión.
Al principio intenté repartir recursos y utilizar armas diferentes. Hasta que apareció una especialmente rara y potente. Y ahí empezó el problema.
Mejorar poco a poco nuestro equipamiento es tremendamente adictivo. Cuando encuentras un arma que encaja con tu forma de jugar, resulta muy fácil acabar invirtiendo prácticamente todos tus recursos en ella y construyendo alrededor de sus características.
A las armas se suman diferentes tanques, artilugios y mejoras que permiten modificar nuestro estilo de juego. No es un sistema especialmente complicado durante las primeras horas, pero va ganando profundidad progresivamente hasta ofrecer bastantes posibilidades.
Misiones cortas y un ritmo difícil de abandonar
Gran parte de la adicción de Splatoon Raiders también está en la duración de sus misiones.
Las incursiones suelen ser cortas y plantean objetivos variados: acabar con enemigos, conseguir recursos, superar desafíos contrarreloj, encontrar tesoros o derrotar jefes.
Precisamente porque muchas se completan rápidamente, siempre parece que hay tiempo para jugar una más.
Y jugar sigue siendo tan satisfactorio como cabría esperar de Splatoon. Moverse por la tinta, alternar entre disparar y desplazarse por el escenario o sobrevivir cuando empiezan a aparecer enemigos por todas partes sigue teniendo una respuesta fantástica.
Raiders puede llegar a ser especialmente caótico en los momentos más avanzados, pero rara vez pierde claridad suficiente como para dejar de ser divertido.
¿Cuánto dura Splatoon Raiders?
Completar la historia principal de Splatoon Raiders puede llevar alrededor de 15 horas, dependiendo de cuánto contenido secundario hagamos durante la aventura.
En mi caso, esa ha sido aproximadamente la duración de la campaña. Sin embargo, el tiempo total ha sido bastante superior porque he seguido jugando después de los créditos.
Y aquí está precisamente uno de los pocos aspectos que podrían haber sido mejores.
La campaña cumple perfectamente como introducción a sus sistemas y va aumentando progresivamente las posibilidades, pero me habría gustado algo más de contenido centrado específicamente en la historia. La base jugable es tan buena que da la sensación de que Nintendo podría haber explotado todavía más esta primera aventura.
El cooperativo alarga mucho la experiencia
Splatoon Raiders puede disfrutarse perfectamente en solitario durante su campaña principal, pero el componente cooperativo gana mucha importancia conforme avanzamos y, especialmente, después de terminar la historia.
Podemos unirnos a otros jugadores para superar misiones y enfrentarnos a desafíos más complicados.
En mi caso, una parte importante del tiempo que he pasado después de completar la campaña ha sido precisamente ayudando a otros usuarios a avanzar en su propia historia. Y sorprendentemente funciona muy bien.
Volver a misiones anteriores con un equipo más potente sigue proporcionando recompensas, nos permite continuar mejorando nuestro personaje y convierte el cooperativo en una excusa perfecta para seguir jugando.
El Splatoon para quienes nunca terminaron de engancharse a Splatoon
Probablemente esta sea la mayor sorpresa que me llevo.
Splatoon Raiders puede ser una magnífica puerta de entrada para aquellos jugadores que nunca terminaron de conectar con la vertiente competitiva de la saga.
Yo soy uno de ellos.
Ni Splatoon 2 ni Splatoon 3 consiguieron mantenerme durante demasiado tiempo, mientras que Raiders ha terminado haciendo exactamente lo contrario.
Nintendo conserva sus armas, su movimiento, su estética y ese gunplay tan particular, pero los coloca dentro de una experiencia PvE mucho más centrada en el progreso constante.
El resultado no parece un pequeño experimento pensado para rellenar el hueco entre dos entregas principales. Hay suficiente profundidad como para que Splatoon Raiders pueda convertirse perfectamente en su propia vertiente dentro de la saga.
¿Merece la pena Splatoon Raiders?
Sí. Splatoon Raiders es uno de los spin-offs más sorprendentes que ha ofrecido Nintendo en los últimos años y una propuesta especialmente recomendable para quienes disfrutan de los juegos basados en conseguir equipo y mejorar constantemente su personaje.
Su historia podría haber dado algo más de sí, pero es difícil encontrar muchos otros defectos importantes.
El sistema de progresión engancha, la cantidad de armas invita a experimentar, jugar sigue siendo divertidísimo y el cooperativo consigue prolongar enormemente la experiencia.
Entré pensando que probablemente tampoco sería el Splatoon para mí.
El problema ahora es conseguir salir de las islas Espiralita.
Valoración final
Nota: 9/10
Jugado en: Nintendo Switch 2
Lo mejor
- Un bucle de progreso tremendamente adictivo.
- La cantidad de armas y posibilidades de mejora.
- Adapta perfectamente las mecánicas de Splatoon al PvE.
- El cooperativo alarga mucho la experiencia.
Lo peor
- La campaña podría haber tenido algo más de contenido.
- Cuando encuentras un arma muy potente, cuesta experimentar con otras.
















