Los despidos en Bungie ya son oficiales. PlayStation ha confirmado una nueva reestructuración que afectará a un número significativo de trabajadores del estudio, incluyendo a gran parte del equipo de Destiny, a algunos miembros de Marathon y a equipos de Sony Interactive Entertainment que daban soporte a Bungie.
La noticia llega en un momento muy delicado para el estudio. Bungie lleva tiempo bajo presión tras la evolución de Destiny 2, la complicada integración dentro de PlayStation Studios y las dudas alrededor de Marathon, uno de los proyectos más importantes de la estrategia multijugador de Sony.
El comunicado procede de un correo interno firmado por Hermen Hulst, máximo responsable de PlayStation Studios. En él, Sony no concreta el número total de despidos, pero sí deja claro que la reestructuración será profunda y que afectará tanto a Bungie como a parte de la estructura de apoyo de PlayStation.
Los despidos en Bungie golpean especialmente al equipo de Destiny
El punto más duro del comunicado está en Destiny. Según Sony, la mayor parte del equipo vinculado a la saga se verá afectada por los recortes. Es una señal muy clara del cambio de etapa que vive Bungie, un estudio que durante años construyó buena parte de su identidad alrededor de Destiny 2.
La saga ha sido uno de los grandes referentes del modelo de juego como servicio, pero también arrastra desgaste, presión constante por contenido y una comunidad cada vez más exigente. Con este movimiento, PlayStation parece estar reajustando el tamaño del estudio a una realidad mucho menos cómoda.
La compañía asegura que está intentando ayudar a las personas afectadas, incluyendo la búsqueda de posibles puestos dentro de otras áreas de Sony Interactive Entertainment. Aun así, el golpe para Bungie es enorme y llega en plena crisis de confianza hacia los grandes proyectos multijugador.
Marathon sigue siendo importante para PlayStation
Lo llamativo es que, pese a los recortes, Marathon no queda aparcado. De hecho, Hermen Hulst insiste en que el juego sigue siendo una parte importante del catálogo de PlayStation y que Bungie continuará dándole soporte mientras trabaja en futuros proyectos.
Esto deja una lectura bastante clara: Sony no está abandonando Marathon, pero sí está reduciendo el margen de error. El juego necesita funcionar, crecer y justificar la inversión. Después de todo lo ocurrido con la estrategia de servicios en vivo de PlayStation, cada tropiezo pesa más.
La apuesta de Sony por el multijugador ya sufrió un golpe muy fuerte con Concord. Ahora, Bungie queda en una posición incómoda: debe demostrar que Marathon puede convertirse en una referencia real, no solo en otro intento de entrar en un mercado saturado.
Bungie necesita que Marathon funcione
Los despidos en Bungie refuerzan una idea bastante evidente: el estudio ya no tiene el colchón de antes. Tras su compra por parte de PlayStation, Bungie pasó a formar parte de una estructura mucho más grande, pero también mucho más exigente.
La industria actual no está perdonando proyectos que no cumplen expectativas. Hemos visto cierres, cancelaciones y despidos tanto en PlayStation como en Xbox, incluso en estudios con historia, talento y grandes marcas detrás. En ese contexto, Marathon no puede permitirse quedarse a medio gas.
El juego sigue en pie, pero ahora carga con una presión enorme. Si consigue encontrar su público, Bungie podría abrir una nueva etapa dentro de PlayStation. Si no lo logra, no sería extraño que Sony empujara al estudio hacia otros proyectos o replanteara de nuevo su estructura.















