El remake de Ocarina of Time vuelve a sonar con fuerza, y esta vez con un ingrediente que lo hace aún más interesante: el posible papel de Monolith Soft en su desarrollo. Tras su implicación en los últimos títulos de la saga, el estudio podría convertirse en una pieza clave del futuro de The Legend of Zelda.
Las recientes declaraciones sobre el desarrollo de Zelda Tears of the Kingdom han dejado claro que Monolith Soft no es solo un apoyo puntual, sino un colaborador fundamental dentro de Nintendo. Y eso ha hecho saltar todas las alarmas entre los fans.
Monolith Soft gana peso en la saga Zelda
Durante el desarrollo de Tears of the Kingdom, Monolith Soft trabajó codo con codo con Nintendo en aspectos clave como el diseño de personajes, la construcción del mundo y sistemas complejos como la combinación de armas, que permite más de 120.000 variaciones posibles.
Además, su implicación en la creación de enemigos, mecánicas y estructuras del juego demuestra que el estudio ya no está en un segundo plano, sino que forma parte del núcleo creativo de la saga. Este crecimiento dentro de la franquicia es lo que ha llevado a muchos a pensar que el remake de Ocarina of Time podría estar en sus manos.
En los últimos años, Nintendo ha demostrado interés en recuperar grandes clásicos con nuevas tecnologías. Y pocos juegos tienen el peso histórico de Ocarina of Time, considerado por muchos como uno de los mejores títulos de la historia. Con la llegada de Nintendo Switch 2 y el salto técnico que supone, el momento parece ideal para revisitar este clásico con un enfoque moderno.
El remake de Ocarina of Time permitiría aprovechar todo lo aprendido en Breath of the Wild y Tears of the Kingdom, aplicando sistemas más avanzados, mundos más detallados y una jugabilidad más profunda.
La experiencia de Monolith Soft sería clave
Si hay un estudio preparado para afrontar un proyecto de esta magnitud, ese es Monolith Soft. Su experiencia en mundos abiertos con la saga Xenoblade y su trabajo en los últimos Zelda lo convierten en un candidato ideal. Su capacidad para diseñar entornos complejos, sistemas interconectados y experiencias inmersivas encajaría perfectamente en una reinterpretación de Ocarina of Time. Además, el nivel de detalle visto en personajes como Ganondorf en Tears of the Kingdom demuestra que el estudio puede modernizar elementos clásicos sin perder su esencia.
El remake de Ocarina of Time no sería solo un ejercicio de nostalgia, sino una oportunidad para redefinir uno de los pilares de la industria con tecnología actual. La combinación de la visión de Nintendo con la capacidad técnica de Monolith Soft podría dar lugar a uno de los proyectos más ambiciosos de la compañía en los próximos años.
Como ya analizamos en nuestro análisis sobre el futuro de las consolas, la industria está apostando cada vez más por reinterpretar grandes clásicos. Y en ese contexto, todo apunta a que el remake de Ocarina of Time podría ser el siguiente gran paso para la saga Zelda… con Monolith Soft como uno de sus principales protagonistas.














