Una política interna contundente: nada de IA
Durante su última junta financiera, el CEO Kevin Rountree confirmó que se ha establecido una política interna que veta cualquier tipo de herramienta basada en IA. Según explicó, aunque algunos directivos experimentaron con este tipo de tecnologías, el resultado fue decepcionante.
“Son expertos en IA, pero ninguno está emocionado con sus posibilidades”, aseguró el directivo. Por ello, Games Workshop ha optado por reforzar su apuesta por el talento humano, contratando más artistas, guionistas y escultores para sus productos oficiales.
La compañía también ha señalado que, aunque la IA ya está presente en nuestros dispositivos, quiere proteger su propiedad intelectual y los datos privados de sus empleados y procesos internos. Una decisión que tiene un impacto directo sobre todos los productos físicos de la firma, desde las miniaturas hasta los libros de reglas.
¿Y los videojuegos licenciados?
Por el momento, no está claro si esta política se extenderá a los videojuegos que utilizan la licencia Warhammer, como Warhammer 40,000: Space Marine 2. Estos desarrollos corren a cargo de estudios externos, por lo que el control de Games Workshop podría no ser tan absoluto en estos casos.
La decisión llega en un contexto en el que muchas compañías están apostando por soluciones IA para optimizar costes o acelerar procesos. Desde la ética en el uso de IA en videojuegos hasta las polémicas por generación de arte, el debate está más abierto que nunca.
Con esta postura, Games Workshop reafirma su compromiso con la creatividad humana, desmarcándose de una tendencia creciente que, aunque imparable, no convence a todos. Y en su caso, el respaldo económico y creativo parece suficiente para seguir apostando por lo artesanal.















