Cómo será el combate en Crimson Desert es una de las grandes preguntas que rodean al ambicioso mundo abierto de Pearl Abyss. Tras años de desarrollo y varios cambios de enfoque —pasando de ser un proyecto ligado a Black Desert Online a convertirse en una experiencia completamente independiente— el estudio ha querido aclarar qué podemos esperar exactamente de su sistema de lucha.
En una reciente entrevista, Will Powers, director de marketing del juego, dejó claro que Crimson Desert no será un soulslike. Aunque los tráilers han mostrado enfrentamientos espectaculares contra jefes gigantes y combates exigentes, el diseño no busca bloquear el progreso del jugador por falta de habilidad pura, sino ofrecer múltiples vías para prepararse antes de cada gran desafío.
Un combate profundo, pero sin muros artificiales
Uno de los puntos clave sobre cómo será el combate en Crimson Desert es la libertad. Si un jefe resulta demasiado complicado, el jugador podrá dedicarse a actividades secundarias, mejorar equipo, cocinar comida que otorgue ventajas pasivas —al más puro estilo Monster Hunter— o explorar en busca de planos y habilidades adicionales.
Esto encaja con lo que ya os contamos en PlayNius cuando analizamos en profundidad el sistema de combate, mejora de armas y habilidades de Crimson Desert, donde se detallaba la variedad de combos, armas intercambiables y técnicas especiales disponibles.
El combate combina ataques cuerpo a cuerpo, habilidades mágicas, uso estratégico del entorno y una física avanzada que influye en los enfrentamientos. No se trata únicamente de esquivar y contraatacar en el momento exacto, sino de entender el conjunto del sistema: posicionamiento, estado del personaje, clima dinámico e incluso la hora del día pueden influir en la experiencia.
No es un MMO, pero hereda su ambición
Aunque Crimson Desert nació como una especie de precuela MMO de Black Desert Online, el proyecto evolucionó hacia una aventura narrativa premium. Esto también afecta directamente a cómo será el combate en Crimson Desert: desaparece la dependencia de monetización propia de los juegos free-to-play y se apuesta por una experiencia cerrada y equilibrada desde el primer momento.
De hecho, desde el estudio ya confirmaron que no habrá microtransacciones dentro del juego, algo que analizamos en nuestro artículo sobre la ausencia de micropagos y su comparación con los soulslike. Esto garantiza que la progresión esté diseñada únicamente en torno al gameplay.
Exploración y preparación como parte del combate
Otro elemento clave es que el combate no se limita a lo que ocurre cuando desenvainamos el arma. El mapa estará cubierto por niebla de guerra, habrá clima dinámico y múltiples distracciones que invitan a desviarse del camino principal. Todo ello forma parte del ciclo jugable: explorar, mejorar, experimentar y volver al combate más fuerte.
Lejos de ser un paseo, el propio Powers dejó claro entre risas que el juego “no será fácil ni de coña”, pero sí ofrecerá herramientas suficientes para que nadie se quede atascado indefinidamente. Esa capa adicional de accesibilidad parece ser uno de los grandes pilares del diseño.
En definitiva, cómo será el combate en Crimson Desert se resume en tres conceptos: libertad, profundidad y preparación estratégica. Un sistema que promete ser desafiante, visualmente espectacular y lleno de opciones, pero sin caer en el castigo extremo de otros RPG de acción.
Con lanzamiento previsto para el 19 de marzo en PS5, Xbox Series X|S y PC, cada nuevo detalle acerca a Crimson Desert a convertirse en uno de los grandes candidatos del año.














