El año 2025 pasará a la historia como uno de los momentos más difíciles para la división de videojuegos de Microsoft. La crisis de Xbox en 2025 ha sido tan profunda que ha afectado prácticamente a todos los niveles de la compañía: despidos masivos, cancelaciones de proyectos clave, aumentos de precio y una pérdida significativa de confianza por parte de su comunidad más fiel.
Despedidos miles de trabajadores y cierre de estudios históricos
Microsoft ha ejecutado más de 15.000 despidos en 2025, de los cuales miles han afectado directamente al ecosistema Xbox. Estudios como Tango Gameworks y Arkane Austin fueron cerrados, generando una gran indignación al tratarse de equipos responsables de éxitos recientes como Hi-Fi Rush y Dishonored. También se desmantelaron Alpha Dog Studios y The Initiative, el estudio detrás del reinicio de Perfect Dark.
Todo esto se traduce en una caída de producción y confianza que recuerda a los momentos más inestables de la marca.
Cancelaciones dolorosas y subida de precios
Uno de los puntos más amargos de la crisis de Xbox en 2025 ha sido la cancelación de juegos muy esperados. Perfect Dark, Everwild y varios proyectos internos de ZeniMax y Rare fueron eliminados tras años de desarrollo. Esto ha afectado la percepción de Xbox como marca comprometida con el desarrollo de exclusivos de calidad.
En plena crisis, Xbox ha subido el precio de sus consolas hasta dos veces en el año. La Xbox Series X llegó a alcanzar los 617 € en su edición estándar y hasta 759 € en su edición especial. Además, Game Pass Ultimate subió hasta 26,99 €/mes, alejándose de la idea de un servicio asequible.
Caída en ventas y rechazo del retail
Con un aumento de precios y la escasez de lanzamientos, las ventas de Xbox Series X|S cayeron un 30% respecto a 2024. Costco y Sam’s Club dejaron de vender consolas Xbox en Estados Unidos, un golpe duro para su distribución. Se estima que Xbox solo ha vendido unos 30 millones de unidades, por debajo de los números de Xbox One.
Presión interna y futuro incierto
Según Bloomberg, Microsoft ha exigido a su división de videojuegos márgenes de beneficio del 30%, mucho más altos que el estándar del sector. Esta presión ha motivado decisiones impopulares, cancelaciones de eventos y falta de comunicación. En contraste, Nintendo y PlayStation han mantenido sus planes activos, reforzando la percepción de que Xbox atraviesa un momento crítico.
La crisis de Xbox en 2025 ha dejado una marca profunda. La comunidad se siente traicionada y la falta de proyectos sólidos no ayuda a recuperar la confianza. Microsoft deberá replantear su estrategia de cara a 2026 si no quiere perder definitivamente el terreno ganado durante la generación anterior. Veremos si el 25 aniversario de Xbox sirve para reconciliar a la marca con su base de jugadores.















