Las ventas de videojuegos en España generaron una facturación de 2.293 millones de euros durante 2025, aunque el mercado retrocedió un 3,2 % respecto al año anterior. Los datos proceden del nuevo Anuario de la Industria del Videojuego publicado por la Asociación Española de Videojuegos.
El mercado digital siguió siendo el principal motor del sector, con el 61,9 % de la facturación total. Sin embargo, las cifras también dejan una conclusión inesperada: el software nuevo en formato físico consiguió crecer mientras algunas de las categorías digitales perdieron fuerza.
El formato físico representa el 38,1 % del mercado
La venta física alcanzó los 873,2 millones de euros. Dentro de esta cantidad, el hardware generó 413 millones, los accesorios sumaron 165 millones y los videojuegos nuevos en disco o cartucho alcanzaron 234 millones.
Este último apartado creció un 2,6 % respecto a 2024, demostrando que los juegos físicos todavía mantienen un peso importante en España pese al avance de las descargas y las suscripciones.
El dato contrasta con la situación internacional y con los planes de algunas compañías para reducir progresivamente el uso de discos. En PlayNius hemos analizado cómo la desaparición del formato físico preocupa también a los estudios independientes, especialmente por sus consecuencias para la preservación y la visibilidad en tiendas.
La segunda mano registra una fuerte caída
La peor noticia dentro del mercado tradicional corresponde al software de segunda mano. Esta categoría facturó 60 millones de euros, lo que supone un descenso del 43 % en solo un año.
La caída puede estar relacionada con el crecimiento de las bibliotecas digitales, los servicios de suscripción y una menor circulación de copias físicas entre jugadores. Aun así, el software nuevo demuestra que todavía existe demanda por conservar los videojuegos en propiedad.
Los juegos digitales y DLC pierden ingresos
El mercado digital generó aproximadamente 1.419 millones de euros. Las suscripciones fueron una de las pocas categorías que crecieron: alcanzaron 245 millones, un 7 % más que en 2024.
En cambio, los juegos completos y contenidos descargables registraron una caída del 27,8 %, quedándose en 509 millones de euros. El descenso fue especialmente acusado en consolas y ayuda a explicar la reducción general de la facturación.
Las ventas de videojuegos en España muestran así un mercado en plena transformación. Lo digital domina, pero no todas sus categorías avanzan al mismo ritmo, mientras el formato físico nuevo resiste mucho mejor de lo esperado.















