Tras cinco años de espera desde Resident Evil Village, Capcom ha regresado con una entrega que no solo consolida lo aprendido en la última década, sino que eleva el listón de la saga. La pregunta que muchos ya se hacen es inevitable: ¿es Resident Evil Requiem el primer gran candidato al GOTY 2026?
Si todavía no has leído nuestras primeras impresiones sobre su estreno, puedes consultar aquí todos los detalles del lanzamiento de Resident Evil Requiem, ya disponible en todas las plataformas actuales.
Terror clásico y acción moderna en equilibrio
La gran virtud del juego está en su estructura dual. Grace Ashcroft representa el survival horror más puro: vulnerabilidad, escasez de recursos y escenarios que recuerdan a la mansión Spencer o a la casa de los Baker. Sus secciones en primera persona devuelven esa tensión constante que Capcom recuperó con Resident Evil 7.
Leon S. Kennedy, por su parte, encarna la vertiente más espectacular de la saga. Su jugabilidad bebe directamente del éxito del remake de Resident Evil 4, con combates intensos, ejecuciones brutales y jefes memorables. Esta alternancia no se siente artificial: funciona porque cada personaje tiene una identidad jugable clara.
De hecho, en nuestra cobertura sobre las primeras notas de Resident Evil Requiem ya destacábamos cómo la crítica internacional ha subrayado precisamente ese equilibrio entre tensión y espectáculo.
Un regreso a Raccoon City que mira al futuro
El retorno a Raccoon City podría haber sido puro fan service, pero Capcom ha sabido medir la nostalgia. Hay referencias, sí, pero el foco está en avanzar la historia y en dar peso a lo que está por venir dentro del universo Resident Evil.
En lo técnico, el RE Engine vuelve a demostrar su madurez. Iluminación dinámica, físicas detalladas y un tratamiento de la sangre impactante refuerzan una experiencia que se siente actual. Incluso en comparativas como la de Resident Evil Requiem en Switch 2 frente a PS5 y Xbox el motor ha mostrado una solidez notable.
¿Suficiente para ganar el Juego del Año?
Hablar de Resident Evil Requiem como aspirante al GOTY no es exagerado. Es ambicioso, técnicamente sólido y narrativamente coherente. Además, logra algo complicado: combinar lo mejor de las distintas etapas de la franquicia sin sentirse fragmentado.
Eso sí, 2026 será un año especialmente competitivo. Puede que no termine llevándose la estatuilla final, pero es difícil imaginar una lista de nominados al Juego del Año sin el nombre de Resident Evil Requiem entre ellos.
Capcom no solo ha firmado uno de los mejores Resident Evil hasta la fecha; ha demostrado que la saga sigue evolucionando con paso firme. Y cuando una franquicia con casi 30 años consigue reinventarse sin perder su esencia, eso ya la coloca en la conversación por el GOTY.















